martes, 11 de abril de 2023

Cirugía de trasplantes

Trasplante de pene

A día de hoy solo se han realizado 5 trasplantes de pene desde que se realizó la primera cirugía en 2006. Se realizó una en China, dos Estados Unido y  dos en Sudáfrica.

Este tipo de trasplante está pensado para hombre que pierden el pene por amputaciones a causa de heridas de guerra, accidente de tráfico, cáncer y por complicaciones durante intervenciones quirúrgicas.

En la cirugía intervienen cirujanos plásticos, cirujanos urólogos, cardiólogos, infectólogos y personal de enfermería, principalmente.

No es un único motivo el porqué se han hecho tan pocos transplantes de peno sino que son varios factores los que justifican este hecho:

  • Se trata de una cirugía de "alta complejidad" en la que se tienen que conectar casos sanguíneos y nervios de calibre muy pequeños. A esto se le suma que no hay información suficiente para saber cual es la mejor técnica dado los pocos casos que se realizaron.
  • No hay un protocolo estandarizado para el tratamiento y seguimiento de los pacientes ni a corto ni a largo plazo.
  • Dificultad para encontrar donantes, dado que las familias no suelen aceptar donar el pene de un fallecido
  • Dificultad para encontrar un órgano con características similares a las del paciente que lo recibe, como el color de piel o tamaño, sumado a los condicionantes inmunológicos. Una vez conseguido el órgano el proceso para determinar si hay compatibilidad puede durar meses.
  • No existe un banco de este órgano

Pene

Pene


Rechazo psicológico

El riesgo de rechazo psicológico después de la cirugía es elevado motivo por el que se somete a evaluaciones psicológicas al receptor del pene y a su pareja.
Tanto es así que en 2 de los 5 transplantes realizados se tuvo que retirar el órgano por problemas psicológicos o por complicaciones de la intervención. Por otro lado uno de los paciente fue padre tiempo después de la cirugía.


Recuperación

No es sencilla y es muy lenta por lo que requiere semanas y meses ya que tiene que recuperar la función sexual, la de miccionar y, por supuesto, cicatrizar.