Trasplante de corazón parado
La donación en asistolia controlada permite a pacientes en muerte circulatoria (se produce cuando el corazón ha dejado de latir) puedan convertirse en donantes.
El trasplante de corazón parado se realiza una vez se retira el soporte vital al donante (habitualmente personas ingresadas en UCI con grave daño neurológico y con pésimas perspectivas) y se produce su fallecimiento. Tras cinco minutos se certifica la muerte y los equipos de trasplantes pueden comenzar la cirugía de donación. Lo primero que se hace es conectar al donante fallecido a una máquina llamada ECMO, que permite oxigenar los órganos mediante una membrana extracorpórea, reanimarlo y mantenerlos en buen estado. Posteriormente se transplanta el órgano al recepto siempre comprobando la que máquina funciona correctamente.
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| Equipo del Servicio de Cirugía Cardíaca del Virgen del Rocío |
Esta técnica se probó por primera vez en España en 2020 en el Hospital Puerta del Hierro de Madrid.
Recientemente se ha transplantado con éxito el primer corazón de una persona en muerte circulatoria en el Hospital Virgen del Rocío. El equipo de trasplante de este hospital está liderado por el doctor José Miguel Borrego que prevé que se puedan realizar en este centro un tercio de los transplantes de corazón utilizando la técnica mencionada. El perfil del donante es estricto ya que tiene que ser una persona joven menor de 45 años y con un daño neurológico incompatible con la vida pero con una buena función ventricular y sin lesiones coronarias.
Lleva años realizándose el trasplante procedente de donación en asistolia con el riñón y también con el hígado, pulmón y páncreas, teniendo éxito. La donación en asistolia creció un 38% en 2022 con respecto a 2021 según datos de la Organización Mundial de Transplantes.
