Cirugía del mediastino
La cirugía del mediastino es una de las cirugías torácicas más comunes y esta intervención se utiliza para observar el interior del mediastino, junto al área de atrás del esternón y entre los pulmones. Esta intervención se ejecuta mediante el mediastinoscopio, el cual es es un pequeño y delgado tubo que tiene una cámara de vídeo y un instrumento de corte. De este modo, el aparato se sitúa encima del esternón y se mueve lentamente hacia el mediastino tras haber realizado una pequeña incisión.
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| Cirugía del mediastino |
Esta cirugía torácica se realiza con bastante frecuencia para extirpar los ganglios linfáticos o realizar una biopsia de los mismos. Esto sirve para determinar si existe algún tipo de cáncer como el cáncer de esófago o linfoma, o evaluar la etapa de desarrollo en la que se encuentra un cáncer de pulmón.
Para someterse a esta cirugía, es necesario que el equipo médico esté al tanto de todos los medicamentos o suplementos que el paciente toma, además de posibles alergias. Por otra parte, será muy probable que se le retiren los medicamentos anticoagulantes al paciente en el caso de que este los esté consumiendo, y se restringirá la ingesta de bebidas y alimentos horas antes de la operación.
Tras la prueba, se deberá llevar a cabo un estricto seguimiento del estado de salud del paciente. Además, se deberá asegurar que no existe ninguna complicación derivada de la intervención y que no hay problemas. No obstante, existe la probabilidad de que el paciente se encuentre en un estado de confusión por unas horas debido al efecto de la anestesia, acompañado de un ligero dolor en las zonas que presentan las incisiones.
Por último, la cirugía de mediastino, como cualquiera otra, se enfrenta a riesgos como la hemorragia, infecciones de pulmones e incisiones, ronquera o el colapso de los pulmones.
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