martes, 18 de abril de 2023

Rehabilitación

Electroterapia

La electroterapia es una técnica de rehabilitación usada en tratamientos de fisioterapia que consiste en la aplicación de corrientes eléctricas para tratar lesiones. Estas corrientes eléctricas generan calor en la zona lesionada de modo que proporciona efectos terapéuticos. Para ello, se utilizan diferentes aparatos según las necesidades de cada paciente, de modo que esta técnica se puede aplicar mediante múltiples y variables maneras.

Electroterapia
Electroterapia

En cuanto al funcionamiento de este método de rehabilitación, se aplica la corriente eléctrica directamente en un músculo o tejido para estimular la parte del cuerpo lesionada o que ha sido debilitada de forma natural. Esta corriente hace que el músculo rejuvenezca dependiendo de la cantidad de electricidad, tipo de corriente y parte del cuerpo a la que se le aplique la corriente. Para la trasmisión de estos impulsos eléctricos, existen dos opciones principales: Por un lado, el uso de electrodos adheridos a la piel del paciente, y por otro lado; la utilización de cabezales que se conectan a la máquina y son manipulados para trasmitir las ondas eléctricas de forma manual, proporcionando mayor flexibilidad y el tratamiento de zonas grandes.

En cuanto a los tipos de electroterapia, destacamos los siguientes: En primer lugar la electroestimulación. Este es el más utilizado y se lleva a cabo mediante electrodos que aplican la corriente eléctrica pudiendo modificar la intensidad de esta. Por un lado puede ser electroestimulación muscular, para recuperar, ganar fuerza y evitar la atrofia de los músculos, y por otro lado; la electroestimulación transcutánea de los nervios para reducir el dolor, ejerciendo su efecto en los nervios musculares. En segundo lugar, destacamos el ultrasonido que, mediante un gel conductor, se aplica la corriente eléctrica generando efectos antiinflamatorios y llegando a zonas más profundas del tejido muscular. En tercer lugar, destaca el microondas. Este consiste en aplicar calor en los tejidos de la zona lesionada de modo que se llega a tejidos muy profundos y el calor llega de forma directa a los músculos, que se recuperan de manera rápida. Por último, destaca la iontroforesis, que utiliza corriente galvánica para la introducción de sustancias químicas en la piel para eliminar el dolor de zonas como tendones y músculos.

Por último, en cuanto los beneficios de la rehabilitación por electroterapia, estos son múltiples. Tienen poder calmante, ya que estimula nervios y músculos permitiendo tratar el dolor. Tienen acción antiinflamatoria, permiten prevenir y aliviar contracturas musculares, repara desequilibrios circulatorios y es muy eficaz en el tratamiento de lesiones como esguinces o luxaciones para restaurar la movilidad. No obstante, la electroterapia no es recomendada para todo el mundo, ya que mujeres embarazadas, personas con marcapasos o prótesis metálicas no deberían someterse a este tipo de terapias.