Rehabilitación cardíaca en pacientes pediátricos
En el caso de los niños, el reto no solo está en que sobrevivan, sino en que puedan volver a incorporarse en su rutina, familia, colegio, amigos y actividades, llegando a ser adultos productivos.
La recuperación de un niño tras una cirugía cardiovascular suele ser más fácil y rápida que la de un adulto. Aún así, no debe darse por hecho que por ello llevarán una autoreadaptación, sino que hay muchos factores importantes que se deben trabajar.
Metas a conseguir tras una cirugía cardiovascular en pediatría
El principal objetivo, tras una cirugía de este estilo en un niño, es conseguir reincorporarlo lo más rápidamente posible a sus actividades. Para ello se deben ir mejorando sus condiciones físicas, incrementando progresivamente su actividad física en relación con su estado y previniendo complicaciones.
Una vez que el niño sale del hospital, debe continuar con un programa complementario adaptativo de manera externa. En este nuevo período, el paciente refuerza lo aprendido en el hospital. Con esto se busca que mejore su condición física, es decir, la tolerancia al esfuerzo, y que controle los factores de riesgo cardiovascular
¿Los niños con cardiopatía congénita pueden hacer deporte?
El deseo innato de un niño es jugar. En esta etapa de su vida jugar es una importante actividad que les proporciona recursos físicos, sociales e intelectuales para evolucionar. Por otro lado, es normal que empiecen a practicar algún deporte, incluso a alto nivel.
Pero claro, con un niño con problemas cardíacos, a los padres les surgen inquietudes sobre qué tipo de actividades deportivas pueden realizar sus hijos. Es habitual que ante estos casos la respuesta del médico sea prohibir esta actividad, por temor a una muerte súbita asociada a la actividad deportiva (MSAAD). Sin embargo, en varios países como España, se han hecho recomendaciones con el fin de identificar aquellos sujetos con riesgo de MSAAD, antes de incorporarse a una actividad física.
Así, se pudo ver que existen varias patologías cardiovasculares que no contradicen la práctica deportiva, incluyendo actividades de alto rendimiento.