Rehabilitación del ligamento cruzado anterior postcirugía
La rotura del ligamento cruzado
anterior es una lesión bastante común en los deportistas, especialmente de
pivotaje como el baloncesto y también es más frecuente en mujeres. Entre las
causas mas comunes, destacan un mal aterrizaje tras un salto o las contusiones
en la rodilla. De este modo, tras la rotura de este ligamento, la rodilla tiene
a hincharse y edematizarse por el sangrado interno, produciendo mucho dolor y
reducción de la movilidad.
La rotura del ligamento cruzado anterior implica la necesidad urgente de someterse a cirugía, y tras ella, se
debe realizar un cuidadoso y estricto plan de rehabilitación para curar de todo
la parte lesionada.
Rehabilitación ligamento cruzado anterior |
La rotura de estos ligamentos implica una de las rehabilitaciones más largas, ya que en caso de los deportistas, el retorno al ejercicio físico normal puede estar entre los 6-8 meses de duración. Durante la rehabilitación de esta lesión, podemos destacar las siguientes fases:
Fase 1:
Tras la
operación, es recomendable usar muletas durante dos semanas y realizar reposo
absoluto los primeros 3 días tras la operación. Pasados estos días de reposo,
es recomendable empezar con los ejercicios de movilidad de la rodilla a través
de ejercicios de extensión y flexión de la articulación. Al cuarto día, ya se
puede retirar el vendaje para la higiene de la zona lesionada además de que la
limpieza de la herida se realizará con yodo o Betadine. Durante esta fase se
busca empezar a conseguir cierta movilidad de la zona afectada y evitar atrofia
postcirugía.
Fase 2:
Es la
fase más larga pero que mejor hay que trabajar para conseguir una completa recuperación.
Durante este periodo de rehabilitación los objetivos principales se centrarán
en trabajar toda la cadena cinética de la extremidad (desde el core hasta tobillo),
y trabajar el auto equilibrio. Para ello existen varios ejercicios que se deben
realizar varias veces al día destacando la bici estática durante 30 minutos al
día, o ejercicios de estabilización de la rodilla como el siguiente vídeo.
Fase 3:
Una vez completadas las 2 fases anteriores, entraremos en la etapa final de rehabilitación del ligamento cruzado anterior. En esta fase en la que ya hay una movilidad de la rodilla casi completa, junto a una musculatura adecuada, esta fase comenzará con la introducción de ejercicios más cotidianos como carrera continua, saltos o cambios de dirección mientras se trabaja a la vez ejercicios de musculatura, destacando la bicicleta estática como el mejor ejercicio para ello. A continuación, una serie de vídeos que ayudarán en la ejecución de actividades útiles para la rehabilitación del ligamento cruzado anterior: