lunes, 24 de abril de 2023

Rehabilitación

Hidroterapia

La hidroterapia es un tipo de rehabilitación que usa el agua para eliminar o tratar determinadas patologías. Esta puede usarse o bien como preparación física antes de una intervención quirúrgica o bien como una rehabilitación postoperatoria. Esta técnica de recuperación se considera nueva dentro del ámbito sanitario, no obstante, esta ha tenido un gran impacto en otro tipo de rehabilitaciones como la ortopédica y la deportiva, lo que ha provocado en la gran acogida de este modelo por parte de los sanitarios.

Hidroterapia
Hidroterapia

La rehabilitación con agua, en comparación con la realizada en el gimnasio, permite un mayor control del cuerpo y de los movimientos, de modo que el paciente puede llevar a cabo la realización de ejercicios más complejos, como los de resistencia, que fortalecen huesos y articulaciones junto a la mejora de aspectos como la postura, el equilibrio y el tono muscular.

En cuanto a su aplicación, un ciclo de hidroterapia suele incluir entre 2 y 3 sesiones a la semana, y la duración de cada una de estas es bastante variada según las condiciones del paciente y la patología que se pretende tratar. Los efectos rehabilitadores de la hidroterapia no están precisamente relacionados con el agua, sino que se atribuyen al efecto en el cuerpo de los estímulos térmicos de frío o calor, a los estímulos químicos (preparaciones que se le añaden al agua) o estímulos mecánicos como la diferente presión en las extremidades. Es por eso que en un programa de hidroterapia, para que sea correcto, debe tener en cuenta la viscosidad, la presión hidrostática y la flotación.

La hidroterapia es un tipo de rehabilitación que se recomienda en lesiones como esguinces, fracturas, luxaciones o para ciertos dolores como los de espalda, dolores cervicales, hernias o lumbalgias. Además se aconseja a personas que sufren de sobrepeso y para prevenir lesiones a los deportistas. Para someterse a estas sesiones, hay que consultarlo con los servicios médicos, quienes realizan una evaluación del estado físico del paciente. No obstante, este tipo de rehabilitación no se recomienda para personas con diabetes en fase avanzada, con fiebre, problemas de incontinencia o infecciones cutáneas.