Rehabilitación vestibular
Esta terapia puede ser beneficiosa para cualquier paciente con inestabilidad crónica, aunque en pacientes con crisis agudas frecuentes de vértigo es mejor esperar a que se estabilice un poco la enfermedad.

La rehabilitación vestibular se basa principalmente en:
- Rehabilitación del Reflejo Vestíbulo Ocular (RVO): El RVO es el mecanismo reflejo que permite a los ojos corregir su posición en la órbita para compensar los movimientos que realizamos con el cráneo en nuestras actividades diarias. Si no existiera este reflejo, al mover la cabeza cuando andamos o al realizar un giro, los ojos se quedarían quietos en la órbita haciendo que nos desorientemos. Cuando este reflejo falla, aparece dificultad para leer, fijar imágenes, o sensaciones desagradables al moverse en espacios donde existe mucha información visual, como supermercados.
- Reeducación del equilibrio estático y dinámico: Se diseñan una serie de ejercicios estáticos o dinámicos que estimulen el sistema hipofuncinante. Por ejemplo, en un paciente con déficit vestibular, si disminuimos las informaciones somatosensoriales y visuales (enfermo con ojos cerrados en la plataforma de la posturografía con la superficie móvil) se estimulará el espacio vestibular.
- Ejercicios de habituación: la mejora de la sensación del vértigo se puede conseguir mediante la habituación del paciente a aquellas posiciones en las cuales se siente más desorientado y mareado, es decir, en situaciones donde aparece el vértigo.
- Ejercicios de mantenimiento: la gradual incorporación a una vida activa como caminar, montar en bicicleta o jugar al tenis, etc. activa tanto los reflejos vestíbulo-oculares como los vestibuloespinales de un modo natural.